¿Quiénes son los consumidores de libros electrónicos y cuáles son sus hábitos de lectura?

Universo Abierto 2013-09-19

¿Quiénes son los consumidores de libros electrónicos y cuáles son sus hábitos de lectura? Estas preguntas se plantean con frecuencia. Uno de los recursos que se utiliza para dar respuesta a estas cuestiones son los datos recogidos a través de encuestas periódicas de los consumidores de libros. Lo que permite tener una buena imagen de las tendencias  y actitudes de los lectores hacia los libros y la lectura en formato digital. Lo que casi todas las encuestas ponen de manifiesto es que se trata de  lectores altamente comprometidos en todo tipo de formatos, además de ser quienes más libros sacan en préstamo en las bibliotecas y quienes más libros compran. (Zickuhr, K., L. Rainie, et al. (2012). [e-Book]  Libraries, patrons, and e-books. Pew Research)

Existe una lógica clara, una persona que está dispuesta a pagar por un dispositivo lector más de 100 euros, es una persona que tiene la lectura entre sus prioridades vitales. En estos estudios además se dan otras características, el lector en formato digital además de ser un lector intensivo, es un lector multiformato; ya que leer en digital no excluye seguir haciendolo en papel; se trata de una nueva experiencia de lectura que se suma a otras experiencias de lectura precedentes.

El perfil medio de este lector que lee libros en formato digital es una mujer de 46 años, con estudios de grado medio o superior, que lee una media de 26 libros por año y que lo hace en un dispositivo de tinta electrónica (eReader). Esta lectora además es quien más libros compra, con una media de 3,2 libros al mes (impresos y electrónicos), y en su decisión de compra de libros dice que ha influido haberlos descubierto en la web de la biblioteca.  (Singer, Ian. Library Patrons and Ebooks. Library Journal, 2012)

Este perfil lo ratifica un estudio de Ramdon House según el cual, una quinta parte de los adultos estadounidenses han leído un libro electrónico. La mayoría de los consumidores de libros electrónicos son mujeres (63%), son menores de cuarenta y cinco años, tienen títulos universitarios o han tenido alguna educación universitaria, y tienen ingresos medios o altos. Los consumidores de libros electrónicos en más del 20 por ciento viven en hogares con ingresos superiores a 100.000$ por año. Y entre los géneros preferidos de lectura se incluye misterio, suspense, novelas policíacas, de ficción en general, y románticas.

Según este mismo estudio los consumidores de libros electrónicos se diferencian de los consumidores habituales de libros impresos por una serie de pautas y actitudes. Como lógicamente se puede intuir, los consumidores de libros electrónicos tienen 2,5 veces más probabilidades de poseer una tableta que los consumidores no electrónicos, son más proclives al consumo de libros electrónicos en línea, y más sensibles a las recomendaciones de tu a tu.

Otros datos complementarios los aporta la encuesta realizada por el Centro de Investigación Pew, que dice que los lectores digitales tienen mejores conocimientos tecnológicos que la población general, tienen más probabilidades de obtener recomendaciones de librerías en línea u otros sitios web (con un 56% frente a un 34% por ciento para la población), y en comparación con todos los estadounidenses mayores de dieciséis años, se fían más de las recomendaciones de amigos o conocidos (un 81% frente a un 64%)

El lector digital arriesga más a la hora de comprar libros de autores poco conocidos a precios inferiores a 5 dólares; como vemos en la gráfica de arriba un 38% de ellos compró un libro electrónico por menos de ese precio, y sólo un 18% en el caso de los libros impresos. Estas cifras se constatan a través de la comparación de las listas de los más vendidos en uno y otro formato, por ejemplo en Amazon encontramos que buena parte de los libros más vendidos en digital corresponden a autores autopublicados que venden a precios bajos (0,99 a 2.99$)

Entre los datos distintivos del lector de libros electrónicos está que se siente más comprometido con la lectura, que la lectura es una parte importante de su vida, que frecuentemente habla de libros con sus familiares y amigos; y está más informado sobre novedades editoriales.